Las «ovejas bomberas» dan un respiro a los agricultores y a los bomberos
Sonia es biznieta, nieta e hija de ganaderos. Se enamoró de la profesión con tan sólo cuatro años. Sus 200 cabras y ovejas llevan más de una década «limpiando» un barranco que protege a un colegio de un posible incendio. Ahora, el Cabildo de Gran Canaria le paga por este servicio público esencial que llevan a cabo sus «ovejas bomberas«. «Me llega al corazón que pueda hacer un beneficio para la ciudadanía», asegura.



