l oeste de Gran Canaria, entre profundos barrancos y agrestes acantilados volcánicos se abre una larga playa de arena fina que es una de las últimas totalmente salvajes de la isla. Se trata de Guguy. O Güigüi. O Güi Güi. O Guigui. Un arenal donde bañarse en las aguas cristalinas de un Atlántico normalmente en calma y con vistas al Teide.
Y, aunque excepcional, es solo una de las maravillas de esta zona que la isla quiere convertir en su primer Parque Nacional.
A su favor, una riqueza paisajística y natural indudable, con 39 especies de flora única de Gran Canaria (el 36,8 % de las registradas) y 78 especies exclusivas de Canarias (11,8 % del total existente).
Además, la zona representa todos los pisos bioclimáticos de la fachada sur de las islas: desde las comunidades costeras dominadas por el cardonal-tabaibal hasta el pinar pasando por el bosque termófilo, lo que garantiza su singularidad ecológica (para que salga adelante la figura del Parque Nacional este espacio debe ser representativo, con valores naturales y culturales poco alterados por la actividad humana y que merezcan ser conservados).
Una geología especialmente antigua y especies de aves de elevado valor (entre ellas la majestuosa águila pescadora, el petrel de Bulwer y el cuervo canario, así como diferentes aves marinas) hacen de este lugar un tesoro ecológico que, de lograr el estatus de Parque Nacional, sería el primero de Gran Canaria, el quinto de las Islas Canarias y el decimoséptimo de España.
Sería, además, el tercer Parque Nacional español con superficie terrestre y marina, tras los de Islas Atlánticas (Galicia) y el archipiélago de Cabrera (Baleares),
Guguy: 3.000 hectáreas terrestres y 7.000 marinas
El proyecto, largamente acariciado, daba sus primeros pasos en mayo de 2021, cuando el Cabildo de Gran Canaria anunciaba la adquisición de tres millones de metros cuadrados en los barrancos de Guguy Grande y Guguy chico, pertenecientes al Ayuntamiento de La Aldea, que culminaba un largo proceso de compras, pleitos y declaraciones de protección administrativa.
Ahora el gobierno insular ha remitido al Ministerio de Transición Ecológica una propuesta técnica en la que ofrece 3.000 hectáreas terrestres y otras 7.000 marinas para sacar adelante su idea de convertir en Parque Nacional la joya de Guguy.
En Guguy se encuentran 39 especies de flora única de Gran Canaria (el 36,8% de las registradas) y 78 especies exclusivas de Canarias (11,8% del total existente).
De hecho, la inclusión de los ecosistemas marinos podría ser un punto determinante para el proyecto, ya que estos están aún poco representados dentro de la red de parques nacionales.
Ahora, en manos del Organismo Autónomo Parques Nacionales, se inicia un proceso que puede ir de los cuatro años que tardó el de Guadarrama (Madrid) en 2013 a los diez de Sierra de Las Nieves (Málaga) en 2021.
Este Parque Nacional, además, completaría un triángulo sobre un territorio coincidente con la propia Reserva de la Biosfera de Gran Canaria y el Patrimonio Mundial del Paisaje Cultural de Risco Caído y las Montañas Sagradas.
El de Guguy es el tercer intento por contar con un Parque Nacional en Gran Canaria y, en este caso, las expectativas son mejores, ya que “no afecta a nadie, ni tampoco a ningún uso tradicional” por lo que se evita que pueda generarse “confrontación social o desacuerdos que impidieran desarrollar la propuesta”, según el presidente del Cabildo, Antonio Morales.
Los parques nacionales canarios
Las Islas Canarias están a la cabeza en cantidad de parques nacionales en España, con un total de cuatro (serían cinco de conseguirse esta figura para Guguy) y seguidos por Andalucía, con tres.
Los actuales parques nacionales en el archipiélago representan los grandes ecosistemas de las islas, comenzando por el del Teide con la alta montaña y vulcanismo que toma forma en coladas y conos volcánicos de caprichosas formas y colores; el de Garajonay, principal exponente de la laurisilva canaria; el de La Caldera de Taburiente, el pinar y la alta montaña; y el de Timanfaya, las tierras volcánicas recientes, ya que sus formaciones se generaron en las erupciones ocurridas entre 1730 y 1736, y en 1824.
Guguy vendría a completar este interesante catálogo al representar dos ecosistemas terrestres: el bosque termófilo y el tabaibal cardonal, y uno de los tramos costeros mejor conservados de las islas.